domingo, 28 de abril de 2013
jueves, 11 de abril de 2013
Reportaje en TV3 sobre la sexualidad en el postparto
Ha sido un placer colaborar en la difusión de la rehabilitación del suelo pelviano y ayudar a las mujeres a mejorar su calidad de vida
Quiero felicitar a todas las personas que han realizado el programa. Su pasión por lo que hacen se ha puesto de manifiesto en el reportaje. Me ha gustado mucho ser parte del equipo!
http://www.tv3.cat/videos/4531113/El-sexe-durant-i-despres-de-lembaras-I-les-noves-tendencies-en-moda-per-a-embarassades
Aquí está mi recordatorio:
Siempre hay que hacer rehabilitación después de un parto, aunque sea cesárea
Un suelo pelviano deteriorado no permite disfrutar del sexo
Una vagina sana ha de estar : FUERTE E HIDRATADA
Algunas pacientes me preguntan si aumenta la libido tras la rehabilitación, ya que están preocupadas por su ausencia. ¿Cómo va a apetecer algo que sabes que te va a doler?
Una vez desaparece el dolor, quedan libres para disfrutar de su cuerpo y su mente puede ampliar la experiencia aportando imaginación
Mujer, no des la espalda a tu sexualidad!
sábado, 6 de abril de 2013
viernes, 8 de marzo de 2013
El himen y sus misterios (1)
El himen y sus misterios (1)
En los
tratamientos de vaginismo siempre aparece la pre- ocupación por el himen. Una vez comenzado el tratamiento, les
pregunto a las pacientes si está bien para ellas que su himen pueda desaparecer
al seguir dilatando y adentrándonos en la vagina, a lo que siempre responden
cosas como “encantada de perderlo” “adelante” “ojalá hubiera nacido sin él”
Pero sigo
preguntando, sobretodo después de un caso que tuve en el que recibí un feedback
negativo por parte del ginecólogo que me había derivado a la señora. Según él, “eso” debía hacerlo el marido.
Revisando la historia podíamos ver que llevaban 12 años juntos sin que hubieran
podido tener relaciones con penetración
Otras
veces son las pacientes las que me
preguntan si es por culpa de su himen que no pueden tener relaciones. Diríamos
que a menudo, es una parte non grata del cuerpo.
Los mitos
sobre el himen son extensos y su repercusión personal y social depende mucho de
las culturas. Lo que resulta innegable
es su relación con la virginidad de la mujer. Por ello La Asociación Sueca
para la Educación Sexual
quiere cambiar la palabra por “corona vaginal”.
Etimológicamente himen viene del griego siendo “membrana” su
traducción. Hasta ahora la palabra sueca
utilizada era “modomshina” que traducida es “membrana de la virginidad
Vemos pues
que el mito del himen fue creado para controlar la libertad y la sexualidad de
las mujeres
Sus formas
Media
luna, anular, biperforado, tabicado, hipertrofiado, imperforado, trifoliado,
multifoliado, coroliforme, complaciente (el que se distiende sin romper) y el
que no existe!
Haciendo
trampas
Conocemos la
práctica de su recomposición (himenoplastia) por exigencias culturales, para
que la mujer aparezca “virgen” a su boda, como prueba necesaria para ser digna
del esposo.
Otra trampa
sería la que apareció en 1993 en China: el himen artificial, vendido por
internet. Consiste en una membrana
gelatinosa que colocada en la vagina, desprende un líquido rojo simulando un sangrado
al tener relaciones sexuales
Vemos pues
que es un tesoro muy bien guardado, capaz de desencadenar conductas pasionales
y hasta negocios
Aclarando
mitos y leyendas
La falta de
himen no es un indicativo para saber si la mujer ha tenido ya relaciones
sexuales, de hecho pocas mujeres nacen con esa membrana
¿Para qué lo
diseñó la naturaleza?
Una de las
teorías de algunos biólogos y médicos es que puede servir como protección ante
posibles infecciones en la infancia, cuando la vagina no cumple ningún papel
reproductor y otros lo relacionan con el pasado acuático de la vida. Está
presente otros mamíferos, en las focas, ballenas dentadas, topos, ratas, elefantes,
llamas, cerdos de Guinea, lémures y chimpancés
¿Se puede romper
por accidente?
Dado que es
muy fácil de desgarrar, puede romperse accidentalmente. De hecho, los tampones lo van distendiendo de
manera progresiva y deportes violentos o incluso la danza, pueden influir
también en él
La parte
opuesta sería que dada su flexibilidad, puede permanecer intacto después de
varios contactos sexuales. Existen casos
de mujeres embarazadas que conservan su himen intacto, con lo cual nadie puede
asegurar si una mujer ha tenido relaciones sexuales, conserve o no la membrana
vaginal
Y yo me
pregunto
¿Recordamos
las mujeres esa primera experiencia de “rotura” de nuestro himen? ¿Hubo sangrado? ¿Dolor? Y los hombres ¿qué
experiencia han tenido con el himen de sus parejas?
Os ofrezco el
blog para que hagamos debate y aprendamos, para que participemos opinando sobre
cómo ha podido influir en el mundo y en cada mujer, la presencia o no de ese
himen misterioso, traído y llevado por la literatura, las culturas y la
sociedad. Os espero ansiosa!
lunes, 11 de febrero de 2013
Perfiles de vaginismos primarios nº 5
VALERIA
48 años, casada desde hacía 16 años, profesora de la universidad
Me comentó en nuestra primera sesión que era una persona abierta, estable y feliz en la relación con su marido, salvo que tenía un gran sentimiento de culpabilidad, al no poder tener relaciones sexuales completas. Su pareja, me dijo, es un hombre muy sensible y empático con su problema, habiendo estado siempre a su lado en la búsqueda imparable de las soluciones, en las visitas a psicólogos y sexólogos
A pesar de todo el peregrinaje, no había solucionado la afectación
En las primeras sesiones estuvo tensa, pero el deseo de una solución definitiva la ayudó a irse relajando. Estuvimos viéndonos cada semana durante dos meses, logrando poco a poco una relación de confianza hacia mi y el tratamiento, y así llegamos a una resolución totalmente satisfactoria. Estaba muy feliz!
- Bien, cuando quieras puedes iniciarte en tu nueva faceta - le dije, tras alguna que otra recomendación para su primera vez
Durante tres semanas más fue viniendo, siempre en lunes por la tarde y con una sonrisa me decía
- Pilar, que tenemos mucho trabajo mi marido y yo y no hemos hecho los deberes !
- No pasa nada - le contestaba yo - todo llega a su debido tiempo
Hasta que un día, al ir a buscarla a la sala de espera de la clínica y preguntarle
- ¿Qué tal tu semana?
mientras íbamos andando hacia la salita de tratamiento, escuché su voz que me decía
- Nada más te diré que hoy he recibido un ramo de flores en mi trabajo!
Mi giro hacia ella fue súbito y nuestras sonrisas se convirtieron en un abrazo antes de entrar
48 años, casada desde hacía 16 años, profesora de la universidad
Me comentó en nuestra primera sesión que era una persona abierta, estable y feliz en la relación con su marido, salvo que tenía un gran sentimiento de culpabilidad, al no poder tener relaciones sexuales completas. Su pareja, me dijo, es un hombre muy sensible y empático con su problema, habiendo estado siempre a su lado en la búsqueda imparable de las soluciones, en las visitas a psicólogos y sexólogos
A pesar de todo el peregrinaje, no había solucionado la afectación
En las primeras sesiones estuvo tensa, pero el deseo de una solución definitiva la ayudó a irse relajando. Estuvimos viéndonos cada semana durante dos meses, logrando poco a poco una relación de confianza hacia mi y el tratamiento, y así llegamos a una resolución totalmente satisfactoria. Estaba muy feliz!
- Bien, cuando quieras puedes iniciarte en tu nueva faceta - le dije, tras alguna que otra recomendación para su primera vez
Durante tres semanas más fue viniendo, siempre en lunes por la tarde y con una sonrisa me decía
- Pilar, que tenemos mucho trabajo mi marido y yo y no hemos hecho los deberes !
- No pasa nada - le contestaba yo - todo llega a su debido tiempo
Hasta que un día, al ir a buscarla a la sala de espera de la clínica y preguntarle
- ¿Qué tal tu semana?
mientras íbamos andando hacia la salita de tratamiento, escuché su voz que me decía
- Nada más te diré que hoy he recibido un ramo de flores en mi trabajo!
Mi giro hacia ella fue súbito y nuestras sonrisas se convirtieron en un abrazo antes de entrar
domingo, 10 de febrero de 2013
perfiles de vaginismos primarios nº 3 y 4
VICTORIA
28 años, con novio desde hacía 5 años
Entró en mi consulta una chica guapísima, de larga melena negra y minifalda atractiva. Estaba en su cuarto año de MIR y me comentó que su novio era médico también
Su problema no lo había comentado con nadie, ni con su familia ni con las amigas. Tampoco quiso nunca seguir tratamiento psicológico. Vino con muchas ganas de luchar y salir victoriosa.
En siete sesiones solucionamos su afectación. Bueno, en realidad fueron 6 porqué a la séptima me dijo:
- He seguido tus recomendaciones, con alguna variación y quiero decirte que el domingo tuve mi primer coito completo con mi chico!
Conversamos mucho durante la sesión. Me habló de su carrera, de sus amigos, de sus aficiones, de los miedos acumulados durante los años que estuvo con el peso de su "rareza". Estaba ilusionada con su futuro, junto a su novio, trabajando en la especialidad que había escogido. Estaba radiante! y su pelo, ese día, aún brillaba más
Al despedirnos me dijo
- ¿Qué hubiera sido de mi vida si no llego a encontrarte?
- Seguro que con tu fuerza y decisión lo hubieras solucionado - contesté antes del abrazo largo que nos dimos
VANESA
Cuando vi su nombre en la lista de visitas del día me sonó a persona conocida y al leer su historia, comprobé que había sido paciente mía hacía 5 años. Leí mi propia letra "vaginismo solucionado"
La recibí abierta a cualquier problema que podía hacerle volver.
- Hola Pilar, me traté contigo y solucionamos el problema pero mi pareja me dejó el mismo día que tuve mi última sesión aquí. Estaba cantado, no te preocupes. Bien, ahora he empezado a conocer a alguien y como no he tenido relaciones desde mi última visita contigo, he pensado que antes de lanzarme quiero asegurarme de que podré tener la seguridad de no fallar
Me enterneció muchísimo su experiencia, pude ver en sus ojos el sentimiento de culpabilidad, la ira,la desesperación y a la vez la ilusión por su futuro.
Dos sesiones fueron suficientes para volver a entrenar su cuerpo. Quiso volver en dos semanas y su comentario fue
. ¿Sabes? voy por la calle,miro a las mujeres y pienso ya soy como ellas, una persona normal!"
Recuerdo nuestra mirada larga, cogidas de las manos y su cálida voz dándome las gracias
28 años, con novio desde hacía 5 años
Entró en mi consulta una chica guapísima, de larga melena negra y minifalda atractiva. Estaba en su cuarto año de MIR y me comentó que su novio era médico también
Su problema no lo había comentado con nadie, ni con su familia ni con las amigas. Tampoco quiso nunca seguir tratamiento psicológico. Vino con muchas ganas de luchar y salir victoriosa.
En siete sesiones solucionamos su afectación. Bueno, en realidad fueron 6 porqué a la séptima me dijo:
- He seguido tus recomendaciones, con alguna variación y quiero decirte que el domingo tuve mi primer coito completo con mi chico!
Conversamos mucho durante la sesión. Me habló de su carrera, de sus amigos, de sus aficiones, de los miedos acumulados durante los años que estuvo con el peso de su "rareza". Estaba ilusionada con su futuro, junto a su novio, trabajando en la especialidad que había escogido. Estaba radiante! y su pelo, ese día, aún brillaba más
Al despedirnos me dijo
- ¿Qué hubiera sido de mi vida si no llego a encontrarte?
- Seguro que con tu fuerza y decisión lo hubieras solucionado - contesté antes del abrazo largo que nos dimos
VANESA
Cuando vi su nombre en la lista de visitas del día me sonó a persona conocida y al leer su historia, comprobé que había sido paciente mía hacía 5 años. Leí mi propia letra "vaginismo solucionado"
La recibí abierta a cualquier problema que podía hacerle volver.
- Hola Pilar, me traté contigo y solucionamos el problema pero mi pareja me dejó el mismo día que tuve mi última sesión aquí. Estaba cantado, no te preocupes. Bien, ahora he empezado a conocer a alguien y como no he tenido relaciones desde mi última visita contigo, he pensado que antes de lanzarme quiero asegurarme de que podré tener la seguridad de no fallar
Me enterneció muchísimo su experiencia, pude ver en sus ojos el sentimiento de culpabilidad, la ira,la desesperación y a la vez la ilusión por su futuro.
Dos sesiones fueron suficientes para volver a entrenar su cuerpo. Quiso volver en dos semanas y su comentario fue
. ¿Sabes? voy por la calle,miro a las mujeres y pienso ya soy como ellas, una persona normal!"
Recuerdo nuestra mirada larga, cogidas de las manos y su cálida voz dándome las gracias
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